Cuentas ahorro vivienda
Los expertos financieros aseguran que la fiscalidad y el interés son los mayores atractivos de este producto financiero. Y aseguran que, efectivamente, cualquier cuenta puede convertirse en una cuenta exclusivamente de ahorro con el fin de comprar la primera vivienda. La única condición para poder beneficiarse de sus ventajas es comunicar a la entidad que ese producto va a utilizarse como cuenta ahorro vivienda, para que Hacienda lo recoja en sus datos fiscales. Con la coyuntura actual, resulta recomendable que quienes deseen contratar una cuenta vivienda revisen, en primer lugar, su planificación y las posibilidades que tienen de encontrar un piso acorde con sus necesidades y la financiación a la que pueden acceder. Analizado este aspecto, la elección de un producto de ahorro vivienda debe estar marcado por el interés que garantiza.
Funcionamiento
Las cuentas ahorro vivienda son un instrumento financiero que se puede contratar prácticamente en cualquier entidad de crédito, tanto bancos como cajas de ahorros. Tradicionalmente, las cuentas ahorro vivienda eran cuentas corrientes, con el mismo funcionamiento que la cuenta en la depositamos nuestro dinero de forma habitual. No obstante, en la última reforma del IRPF se introdujo la posibilidad de utilizar como cuenta ahorro vivienda otro producto de ahorro, como por ejemplo un depósito a plazo fijo. Desde el 1 de enero de 2003 (cuando entró en vigor la última reforma fiscal) el contribuyente puede utilizar cualquier tipo de cuenta, siempre que las cantidades se destinen exclusivamente a la primera adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual. Los fondos de inversión, sin embargo, no pueden utilizarse como cuentas vivienda.
La única condición para poder beneficiarse de sus ventajas es comunicar a su entidad que ese producto va a utilizarse como cuenta ahorro-vivienda, para que Hacienda lo tenga en cuenta en sus datos fiscales. Esto es necesario porque conviene no olvidar que el mayor atractivo de las cuentas ahorro vivienda es su fiscalidad. Actualmente, las deducciones por inversión en cuentas ahorro vivienda se regulan en el artículo 69 del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las personas físicas y en su reglamento de desarrollo.
Rentabilidad
Hay otro aspecto financiero, además de la comentada fiscalidad, que también conviene tener en cuenta antes de contratar una cuenta vivienda: la rentabilidad. En el mercado, la oferta de cuentas vivienda es muy amplia, por lo que conviene valorar cuál es la que mejores condiciones de rentabilidad presenta. Es aconsejable comparar y consultar en varias entidades, ya que la remuneración y las condiciones de esas cuentas puede variar sustancialmente de un banco o caja de ahorros a otro. Determinadas entidades exigen que se vincule la cuenta vivienda a otra cuenta abierta en la propia entidad, lo cual puede suponer gastos adicionales.
El interés que ofrecen las cuentas vivienda es, por tanto, otro de los factores que determina la elección de una cuenta vivienda por parte de los usuarios. Cuando los productos de ahorro ofrecen una buena remuneración, la aceptación por parte de los ahorradores es alta. El interés que ofrece una cuenta puede llegar a determinar la contratación del producto.
En estos momentos, resulta recomendable que quienes quieran contratar una cuenta vivienda revisen, en primer lugar, su planificación y las posibilidades que tienen de encontrar un piso acorde con sus necesidades y la financiación a la que pueden acceder. En el mercado, las mejores Cuentas Ahorro Vivienda tradicionales ofrecen intereses en torno al 3% TAE. No obstante, pueden encontrarse productos de ahorro con mejores rentabilidades. Es el caso de algunos depósitos a plazo, que llegan a ofrecer rentabilidades medias del 4% TAE.
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