Un depósito bancario puede definirse como una cantidad de dinero depositada en una cuenta de un banco para que éste lo tenga en custodia. Los depósitos bancarios tradicionales se conocen como "irregulares" ya que con ellos existe la obligación de reembolsar el equivalente monetario que se ha depositado en la cuenta.
Tipos de depósitos bancarios
- A la vista, en los cuales la entidad financiera tiene la obligación de devolver los fondos, parcial o totalmente, depositados por el cliente cuando este lo desee.
- A plazo, según los cuales el depositario debe esperar un determinado periodo de tiempo (previamente especificado) para recuperar los fondos confiados a la entidad financiera.
Características fundamentales Liquidez: en cualquier momento el cliente puede proceder a retirar el dinero que previamente ha depositado.
Seguridad: las entidades financieras están sometidas a un estricto control por parte del Banco de España y existe el Fondo de Garantía de Depósitos que, aunque no cubre todo el importe depositado, si lo hace en la mayoría.
Sencillez: frente a otros productos de inversión o instrumentos financieros el depósito bancario ofrece el número mínimo de requisitos de formalización. En escasamente diez minutos podemos tener una cuenta abierta en una entidad financiera y depositar en ella nuestro ahorro.
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